Los recuerdos son cosas, las cosas sucesos destinados a vagar por el leteo.
Es insoportable el hecho de no poder capturar los momentos que pasan, segundo a
segundo la vida va, ¿a dónde va? Me gustaría saberlo. La perpetuidad es una
idea, un constructo, un gen cultural, sólo eso.
Para bien o para mal todo es desechable, nuestras penas y logros fueron las
penas y logros en otra generación de alguien más, lo único trágico del diario
acontecer es creer que lo acontecido a uno es la excepción. ¡No en absoluto!
Contra todo lo anterior existe en mí la tendencia a acumular recuerdos (materiales
e inmateriales), he tratado de inútilmente apresar el presente y todo lo que
consigo contiene.
Antaño apenas si botaba una basura en la carretera ya quería regresar a
recuperarla, pero he comprendido quizás es la naturaleza de las cosas a uno
dejarle; nada es para siempre.
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