domingo, 30 de junio de 2013

...

¿Qué hace una banca en medio de la acera donde sólo sueños se ven pasar?,
Estirpes de deseos que se apagaron en nuestras cabezas
De generación en generación,
Con el paso del tiempo
Que se llevaron de los ojos nuestras vendas
y sólo nos hicieron ver nuestra mortífera realidad
desengañados, sin esperanzas
¿qué hacemos con ello?
Con nuestros padres muertos,
Que se embarcaron a los abismos del tiempo
Y trataban empecinadamente de aferrarse a la vida…
…los días gloriosos en que creeíamos salir victoriosos
y que cada vez como un viajero sin rumbo
más y más se alejaran,
hasta que la única precisa certidumbre
se nos presente como un viejo sol eclipsado,
y no halla otra alternativa
más que quedar arrodillados
 totalmente extenuados
con la frente en alto
en medio del candor de una mirada disipada
recibiendo a la muerte.




Aunque he visto mis caminos bifurcarse
Nunca he tomado atajos, ni cambiado de opinión
He resguardado siempre una convicción tal, que hasta
Se podría caer en la estupidez como un clérigo,
¿Quién podría creer en mí, en las certezas que almaceno

como viejo baúl?, ¿quién si no yo?…

viernes, 21 de junio de 2013

La ficción del 12-06 hace 13




Otra vez es junio, otra vez es viernes, un día más de los cíclicos tiempos que nos esperan, en la eterna incertidumbre del sí no. Las alegrías anteriores que albergaba apenas si hoy por la mañana se hacen presentes, pongo un pie apenas en el piso, y me siento asqueado, miope, mareado, no puedo hacer otra cosa si no es más que pensar en las calles desiertas por las que transitaré, a absurdos destinos. He tomado el desayuno con la espera de sentirme un poco mejor, y nada, soporto sobre la mesa las absurdas pláticas de mi madre, y mi hermana que no tienen importancia. Hoy me siento más vacío que nunca, no sé realmente qué hacer. He servido un café a la mitad y no lo puedo terminar, así como no puedo terminar los artículos, y libros que me proponía a leer, ¿será quizás que comienzo a mirar de manera realista la vida?, algunos dicen pesismismo, yo digo realismo.

Salgo a dar un paseo y me doy cuenta que cada vez mis pasos son más lentos, miro a los chicos jugando por las calles y sin razón alguna me doy cuenta que me molestan, que los odio, quizás después de todo sea porque en ellos veo mi tonta silueta, mi absurda niñez, lo que precisamente me ha hecho ser este de ahora.

Al transcurrir el tiempo me percato de que la (Mi) vida es un vacío infranqueable…

Algunos afiches que traduje neuróticamente mientras circulaba a bordo de un camión (vacío por suerte), en las afueras de un bar de “mala muerte”.  Absurda y azarosamente a la par pensaba en irme a beber:

Ce zolicita mezera
Vuena precentación (“arriVa las chibas”) interpretación neurótica: Buena y palpable, mala ortografía, así sí trabajo cómo no.

Mallor de 21 anos (eso es lógico claro, de ninguna manera necesita ser interpretado, al menos no por una persona medianamente inteligente, en toda guerra se necesitan trincheras) interpretación neurótica: legal, ingenua, y buena, en pocas palabras “explotable”

Fasilidad de la palaVra: Interpretación neurótica: Habilidades orales (si sabes a lo que me refiero).


Por la noche me fui por una caguama, para aplacar el enojo y vacío cotidiano, de nuevo encendí el ordenador sin esperar algo a cambio, encontré un artículo posteado en alguna de ""esas redes sociales, (y vaya que son redes te atrapan y  apendejan) con el siguiente título; Mujeres y porno 10 datos que no sabías de esta relación (¡que nuevo!, pensé, lo cual no fue factor para acceder a dicha página, encontré en efecto  nada nuevo).

Como siempre me he arrepentido absolutamente de mi día, para nada ha sido enriquecedor, repentinamente me pongo a pensar ¿que dirían Sartre ó Heidegger de mí?, “que mierda de persona eres”, pero en alemán, ó francés según sea el caso…

Y yo orgullosamente les contestaría: "con la vida nada se hace"...

viernes, 31 de mayo de 2013

Apuntes


¡Oh!, ha sido un camino muy largo, y corto a la vez, un océano repleto de pequeñas ambivalencias de pequeños buenos y malos momentos, pero siempre eso sí tratando de embellecer la vida. Súbitamente me he percatado que comencé encontrarle significado a la misma justamente cuando he dejado de buscarlo, tal vez porque al final no haya nada que encontrar, y siempre se trate a final de cuentas de pérdida, ó de ese sentimiento de incompletud, de vacío, ó por el contrario de completud que encontramos al llegar a casa después de una jornada, y de un hastío aplastante en medio de gentes que sin conocer resultan odiosas, ominosas, aunque lo sé, lo sé yo que soy uno entre ellos, soy uno del montón y quizás soy igual de aberrante para alguien más.

Sacando las cuentas en total, se trata de ir navegando en la corriente, lo ideal sería aventurarse contra corriente, si fuera el caso que valiera la pena el sacrificio pero la situación no lo merece. He dicho navegar en la corriente, pero no dejarse arrastrar por esta, ni por su multitud.

La vida es demasiado compleja, no me gusta quizás hasta la odio, me parece una languidecida guerra sin cuartel ni trincheras con la única opción de vivir ó vivir y a final de cuentas salir jodido. ¿cuántas veces nos quedamos a la mitad del camino? Cuántas veces, cuántos años bastarán para soportar la pérdida de alguien más, de todos aquellos que nos dejaron, de todos aquellos, que vienen, y sin embargo todos vamos y venimos de donde mismo, no importa la situación se pueden tomar atajos a dicho destino, al fin y al cabo nos veremos ahí cuando nos percatemos que hemos vislumbrado el último ocaso, cuando seamos conscientes de que finalmente hemos eclipsado, que esos indómitos caminos finalmente han cesado para nosotros.

A mi corta edad como un alquimista me he dado cuenta de multitud de cosas, ó quizás sólo las he recreado como la certidumbre de que me faltarán años para conocer todas las cosas que este mundo almacena, ciertamente en esta etapa de la vida odio más cosas de las que amo, mi fé se ha perdido, la he dejado bien guardada en algún recóndito lugar, algún maltrecho cofre y he perdido la llave, me pongo a pensar un mí, en un  yo anterior y hasta lo aborrezco, pensar que incluso yo fui uno de ellos, uno de la corriente, uno de la multitud, de los que iban por la vida, ó van por la vida de manera histriónica, y alegórica con la venda de la patética cultura que nos envuelve, los medios de comunicación, sistemas políticos, en fin la realidad que desgraciadamente nos conforma, nos cobija con su mediocre calor.

Lo siento, pero no puedo dar un vistazo de 360 grados sin ver no más que animales, creo desde mi muy humilde opinión que el concepto de “ser humano” está sobrevalorado, sea para bien ó para mal, y no mentiré al decir que todos nos sentimos más humanos que el otro, que sacámos mejores opiniones que los demás, que emitimos juicios que serían galardonados por los mismísimos sabios dioses… que todas las personas sirven de algo, eso sí, algunos como carne de cañón, otros para que se lleven la basura, en fin… sólo que hay quienes no sirven para nada, y solo fungen una función como obstáculo, son agentes mediadores entre el animal humano y la mediocridad, en fin obstáculos para el engrandecimiento y la exaltación del hombre, y el logro de sus objetivos

Creo que toda actividad que se hace día a día, y para que sea humana debe llevar algo, ó mucho de reflexión, el hecho de estudiar, el hecho de sacar la basura, ó ser explotado en alguna “empresucha” trasnacional, toda actividad debería tender a la revolución y al empeño por superarse a través del trabajo concientizado (no esperar a que las cosas como pesadas gotas de agua caigan del cielo), refiriéndome al cambio, para remover a los pocos primates que manipulan de mala manera el país, el sistema económico-democrático, y a toda la bola de parásitos sociales que no hacen más que seguir alimentando más a dicho sistema, por ejemplo “los agachones” el trabajador ordinario que se somete al pagar impuesto, que trabaja horas extras para no ver su salario tan miserable, que llega a su casa y lo primero que hace es prender su televisor, dormir y volver vacío, a una rutina vacía…

jueves, 16 de mayo de 2013

Los universos que albergaba antes de salir.


El universo que albergaba mi cabeza se esfumó al poner un pie en la acera, y aventurarme a salir de casa, mi universo se deshizo, un apocalipsis ocurrió mientras caminaba bajo un cielo triste, lloroso y frío que cobijaba a mi malhumorada cabeza;

Desolación, sólo eso en las calles, y mi sombra y la resaca de borracheras anteriores; prostitutas, maricones, monjes budistas usando "naiki", niños en las escuelas lavando sus cabezas, matando su creatividad, su elocuencia, y eso no,
no es un crimen…

De algo se debe vivir a final de cuentas supongo,
ciertamente los universos que nuestras cabezas albergan no nos alimentan

(Y que lo digan nuestros padres ancestros ya muertos por la pereza pensante y los universos perfectos, los cosmos que había en cada surco de su masa encefálica)

Los ideales no nos alimentan

Lo único que nos alimenta es vendernos,

Perder la inocencia y ser como putas

Esperando alguna miserable recompensa

Por algún trabajo relativamente bien hecho,

Recompensa que

Apenas sirva para seguir desempeñando dicho trabajo

y para comprar nuestras drogas nuestros fármacos que curen

las golpizas que nos da día a día la (mi) vida

Y alimentar el mismo infinito círculo que nos atrapa.

Da la sensación que no somos más que pequeños engranajes dentro de una infinita y 

mortífera maquinaria.


Por lo tanto la vida carece de todo sentido.

martes, 23 de abril de 2013

..

En alguna tumba de la desierta ciudad  yace un cuerpo
carcomido por los rastrojos del tiempo,
al igual que la madera que a éste resguardaban,
de las telas de su vestimenta no hay más, sólo plétoras,
cúmulos de nada...
Déjenle ahí descansar hasta que díos ó el diablo
con sus frías garras lo cojan, no se roben sus suspiros, ni
sus perpetuos silencios,
ese hombre mató lo que amaba y por eso tenía que morir...
así como todos los hombres simplemente matan lo que aman...

viernes, 19 de abril de 2013

Narración inteligentemente mediocre, tras narración inteligentemente mediocre...


¿Cómo comenzaría este cuento Agustín si yo nunca estuve allí?, para indicarle que no me gustaban los carros, que hasta el momento, este preciso momento que tengo una cuerda en el cuello no entiendo la suma de números imaginarios, 1 más 1 para mí infinitas posibilidades al igual las que brindará esta cuerda. No no no.

-. Agustín no quiero ser tu personaje, no quiero ser algo más de autoayuda que de la nada vive y se supera, y vive como esclavo a final de cuentas, yo lo que quiero Agustín es la VIDA, VIVIR, no vivir…

El hijo de la chingada me quería poner en un cuento en el que yo era alcohólico, por favor, nunca, nunca dejaría de serlo, así como lo infinito de lo que conocemos, así como la extensión de díos yo no quiero serlo.

Él mi personaje surgió de la nada, de uno de esos días de aburriemiento, y en los cuales estaba mediocremente pedo después de trabajar en un ambiente oficinista hostíl  un viernes por la noche como para hacer algo shakespeareano y dije;” ¿que demonios?, hoy, hoy quiero escribir autoayuda, pero mi personaje, el personaje de Agustín se salíó de sus casillas”.

-. ¿Cómo me arrepentiría de morir , mediocre-jodidoAgustín? Si la vida es una joda, a pesar de ser un “puberto” como tu jodida e ignorante boca lo escupe, aún así lo sé, como sé que tengo más madurez de la que tendrás en mil años.

-. 1000 años quizás,  lo sé pero en eso consiste todo, sé que Carmen tu novia hombecito sin nombre te dejó, tu noviecita de 18 años te ha dejado por tu patrón, que es la realidad, ó como tú dirías “la leche”, porque el mundo no es así, el mundo es, y ya, no entiendo por qué salirte de mi estructura y pretender ser independiente…

¿Sabes algo Joaquín?  ¡Ve a chingar a tu madre!...

jueves, 4 de abril de 2013

Las pelotas que nunca bajan (Uno Rapidín y Llanero)





Ignacio, el Nacho, el “Nacho Pistachos”,  mi viejo abuelo siempre concurría al memorial campo de fut bol soccer llanero denominado “la mancha” en un pequeño pueblo del cual no quisiera acordarme a ver jugar futbol a los lugareños de aquella comunidad tempranito los domingos por la mañana. Te lo cuento porque en alguna ocasión me llevó con él, sólo fue en una ocasión, mi madre no me dejó ir con él nunca más primero porque ya nunca se podría, y a posteriori y para iniciar ya imagino sus pretextos si el “Nacho pistachos” siguiera con vida; “es que tu abuelo va con toda la intencionalidad de embriagarse como vikingo en altamar”, sólo para que te des idea en cada medio tiempo, digamos cuarenta y cinco minutos se tomaba hasta tres cartones de cerveza él solito.

Lo cierto era que mi abuelo era un filósofo y un alquimista de la palabra, desde luego que frustrado, es decir; un poeta. Acudía a aquellos lugares para adquirir inspiración decía, y claro que la obtenía, pero para dormir y quizás en exceso, esas cervezas que se bebía lo elevaban demás quizás sólo en su sueños

Me acuerdo aquella peculiar tarde terregosa que jugaban los alacranes contra los leones (Vaya ahora que lo pienso nombrecitos de equipos tan más creativos de aquellos quienes jugaban en esa liga y claro nunca faltaban nombres como el barza, ó la lluve házme el fuingado cavor) aquella tarde primaveral 21 de marzo se jugaba una peculiar copa denominada con el mismo nombre (que chingaderas en la mancha fluía creatividad) que duraba prácticamente todo el día, claro el pretexto era la liga, el objetivo de quien acudía salír muy pedo, el objetivo del dueño de aquél antro hacer felíz a las personas, el objetivo que yo presenciaba aún apenas siendo un mocoso de 8 años, vender.

Así que aquel día no fue la excepción y justo cuando dio inicio la patada mi abuelo que estaba ya borracho, y yo también entrgándome a los albores del agua de Jamaica y churros con chile del triciclo de carmelita, mi abuelo llevaba aproximadamente unos 10 cartones yo unas 3 aguas y dos paquetes de churros con sal y limón (y todavía le faltaba, y me faltaba) súbitamente me comenzó a narrar una historia peculiar de porqué acudía a aquél campo; don Alfonso su padre, y su padre que sería su abuelo, y mi tatarabuelo también lo frecuentaban, le contó la historia que ahora ya me contaba, era como un tipo de profecía de final de cada partido de final de liga, un tipo de profecía combinada con marihuaneadas (aunque sólo la usaba ésta (la “marigüana”) para untársela en las reumas)  de mi abuelo y trivialidades, ya saben cosas innecesarias de abuelos súbitamente me dijo mira al cielo; cuando el balón alcance ese punto (justo al centro de la cancha)  a una altura aproximada de 22 metros verás algo espectacular, y así sucedió, repentinamente mi abuelo cayó redondo, fulminado, muerto, tan muerto como le gustaban las cervezas que vendía doña María…

No sin antes emanar una luz intensa, amarilla de su corazón en aquél momento estaba como en shock, sabía que mi abuelo estaría bien, que no pasaría nada, pues él lo sabía. El hecho es que efectiva y tristemente falleció.

Nacho pistachos, Ignacio Reyes, Mi abuelo dejaría de acudir de una vez y por todas físicamente a aquél campo, a aquella dimensión donde la realidad pasaba en un segundo, donde se añoraba la eternidad, pues ni esta bastaría para saciar las pulsiones que cada individuo que frecuentaba aquel lugar conocía en sí mismo.

En ese momento equipos contrarios, todos, hasta los que se acababan de “partir la madre” se tomaron de las manos en círculo, rodeando al cuerpo de mi abuelo, en efecto fue un fenómeno sobrenatural aquél que presencié, una comunión perfecta dónde las rivalidades y los pleitos dejaron de importar aunque “el chuy” sabía que el lunes cuando mirara al “toro” en el trabajo le pediría una disculpa por el puñetazo que le dio durante el partido, ó “el chimue” se apologizaría con “el Inge” por haberle recordado a su “jefecita”…

El hígado al parecer los doctores estaba prácticamente deshecho desde hace 2 años, y parte de su corazón también, pero su alma, esa alma de Ignacio mi abuelo, de “nacho pistachos” como le llamaban los borrachines de aquél antro quedó intacta y sería para siempre un enigma en aquél campo de la mancha…